Diciembre 12, 2014

Aquél Sudamericano del 2005

El reto era enorme. En el 2003 una Selección Juvenil dirigida por Reynaldo Rueda, sin mayor favoritismo ni expectativa, había logrado un histórico tercer lugar en el Mundial de la categoría, alcanzando el puesto más alto en una competición Fifa para un combinado nacional. Por eso el equipo que debutaría en enero de ese 2005 en el también llamado “Juventud de América” tenía una presión extra.

Además, el campeonato se iba a disputar en Armenia, Pereira y Manizales, por lo que el cuadro que para ese momento dirigía Eduardo Lara tenía también que responder por el orgullo local, cosa que no se veía nada fácil dada la lista de estrellas que tenían los rivales: Argentina venía con un jovencitoque empezaba a ser la sensación del Barcelona español y que respondía al nombre de Lionel Messi, que además tenía como socios a Hernán Peirone, Pablo Barrientos y Mauro Boselli; Brasil tenía a Rafael Sobis, Fernandinho y Filipe Luis; Uruguay a Cristian Rodríguez y Juan Albín, y Chile venía bajo la batuta de la sensación de Colo Colo, Matías Fernández.

Para complicar las cosas, en el primer partido, ante la supuestamente fácil Bolivia, el primer tiempo había dejado dudas. Si bien un gol tempranero de Juan Carlos Toja le daba la victoria parcial a Colombia, el juego estaba enredado, la Selección no parecía tener pegada y la pierna fuerte era la regla. Lara decidió hacer una apuesta para la segunda parte: sacó a Falcao García para poner a Hugo Rodallega... ahí empezó la historia.

El entonces delantero del Deportes Quindío se despachó con cuatro goles para sellar un 5-0 que convenció al país de que esta Sub-20 sí tenía con qué, y para comenzar a ser conocido como ‘Hugol’.

Ya dueño de la titular, Rodallega anotó el gol de la victoria 1-0 sobre Perú y abrió el marcador en el 2-0 sobre Venezuela (el segundo fue de Oscar Briceño). Sin embargo, una molestia física le impidió estar en el duelo decisivo frente a Argentina, el que decidiría quién iba a llegar al hexagonal final como líder del grupo. Allí Falcao, entonces una joven promesa de River Plate prácticamente desconocida en Colombia, hizo supresentación en sociedad y puso arriba a la tricolor, pero Peirone selló la igualdad que le dio el liderato a los argentinos gracias a la diferencia de gol.

Colombia cumplía la mitad de la tarea: estaba invicta y clasificada a la final, pero faltaba la prueba de fuego; meterse entre los cuatro primeros, cosa que no sería fácil pues entre los seis finalistas estaban Brasil, Argentina, Uruguay y Chile. La pelea iba a ser dramática.


Quién manda a quién

El primer partido de la final fue una avalancha de emociones. Antes de que se cumplieran los primeros 10 minutos de juego Chile vencía a Colombia 2-0, pero un penal bien cobrado por Rodallega permitió descontar para llegar al entretiempo con un 2-1 en contra.

La segunda parte fue memorable. Abel Aguilar empató rápido, pero Chile volvió a ponerse arriba al minuto 64. Rodallega puso las cosas 3-3 tres minutos después, y todo el país se puso de pie para celebrar el 4-3 anotado por Toja en el 79. Colombia tomaba ventaja sobre un rival directo, pero venía Uruguay, herido por un 4-2 sufrido a manos de Brasil, y para enfrentarlo Lara no podría contar con Rodallega, que se había resentido.

Ahí fue cuando Wason Rentería dijo presente y demostró que perfectamente podía tomar el lugar de su compañero como el responsable de los goles del equipo. El entonces atacante del Chicó se lució con un doblete que fue complementado por otro tanto de Aguilar para un 3-1 que dejó a Colombia compartiendo la punta con Brasil.

Precisamente la eterna pesadilla de Colombia, el grande del continente que más veces ha humillado a la tricolor en la historia, era el siguiente rival. Fue un partido a puro drama en el que, si bien Rodallega fue el autor del gol de la victoria 1-0 tras un gran pase de Rentería, las grandes figuras fueron el arquero Libis Arenas y los centrales Cristian Zapata y Carlos Valdés, encargados de neutralizar el temible ataque de la potencia. Fue la primera victoria de Colombia sobre Brasil en juveniles en 17 años y, además, dejó a Colombia clasificada anticipadamente al Mundial de Holanda.

Después de esta marcha triunfal sólo faltaba el título, que se habría conseguido anticipadamente derrotando a Argentina, pero de nuevo la albiceleste de Messi se metió en nuestro camino y el juego terminó otra vez 1-1, con otro gol de Rodallega y el empate de Ezequiel Garay.

Lo peor es que ese resultado le había dado alas de nuevo a Brasil que, después de vencer 2-1 a Chile, necesitaba derrotar a Argentina en el juego definitivo y esperar que Colombia no ganara frente a Venezuela para volver a ser campeón sudamericano juvenil. Ninguna de esas cosas sucedió: los gauchos se reivindicaron derrotando a su eterno rival por 2-1 en una gran noche de Messi, y el equipo de Lara dio la vuelta olímpica después de un 2-0 con goles de Cristian Marrugo y Rodallega, que no sólo fue el goleador del torneo, sino que con once tantos se convirtió en el máximo anotador en la historia del Sub-20.

Ese título significó la cuota inicial de un reencuentro con la esperanza para la afición colombiana después de varios años sombríos de su Selección de mayores, especialmente porque quedó claro que sí había con qué, algo que esperamos que se ratifique ahora, cuando varios de esos campeones de América son la columna vertebral del equipo que brilló en Brasil 2014.

¿Qué pasó con ellos?


Arqueros



Libis Arenas:
no logró consolidarse en ningún equipo nacional ni internacional (y eso que pasó por Luqueño, Peñarol y Central Español). Hoy es tercer arquero en Santa Fe.


Carlos Abella:
Nacional, Envigado, Bucaramanga, Chicó... sus mejores momentos han sido con el Huila, en donde hoy es suplente.


Defensas



Cristian Zapata:
fue gran figura y capitán en el Udinese italiano, pasó sin pena ni gloria por Villarreal en España y ahora está en el Milan. Hace parte de la Selección mayor.


Carlos Valdés:
Luego de ser el líder de la defensa del Philadelphia Union de la MLS en Estados Unidos, pasó por Santa Fe y jugó el Mundial de Brasil 2014 con la Selección. Hoy está de nuevo en la MLS.


Camilo Zúñiga:
se convirtió en una gran alternativa ofensiva en el Napoli de Italia. Está en la Selección.


Mauricio Casierra:
pasó por Estudiantes y Belgrano de Córdoba en Argentina, Millonarios y Cali en Colombia, así como regresó a su Once Caldas de siempre.Hoy juega en el Sarmiento de Junín argentino.


Luis Gabriel Castro:
siguió su carrera en el fútbol centroamericano y se nacionalizó hondureño; ahora está con el Motagua de ese país.


Harrison Morales:
fue el amo y señor de la defensa en el Deportes Quindío durante muchos año; hoy está con Universitario de Popayán.


Volantes



Edwin Valencia:
en Brasil se ha hecho a un nombre con Fluminense, con el que ya fue campeón dos veces. Hace parte de la Selección.


Harrison Otálvaro:
después de trasegar por clubes en Colombia, Argentina y Perú, se consolidó con Millonarios en el Finalización 2012. Ahora está con Nacional.


Abel Aguilar:
se fue a Europa en donde ha jugado mucho y en muchas partes; ahora está con el Toulouse francés. Está en la Selección.


Cristian Marrugo:
gran figura del Tolima, pasó por México sin éxito y ahora regresó con todo en la gran campaña del Medellín.


Freddy Guarín:
fue una de las estrellas del Porto portugués, pasó al Inter de Milán en donde juega seguido y es uno de los fijos en la Selección.


Juan Carlos Toja:
ha jugado en Argentina, Estados Unidos, Rumania y Grecia. Lo último que se supo de él fue en el New England Revolution de la MLS.


Sebastián Hernández:
cambió de equipo casi que por año, lo que le ha impedido consolidarse. Tras ser subcampeón con Medellín en 2012, desde el 2013 juega con el Ludogorets de Bulgaria.


Delanteros



Falcao García:
se convirtió en uno de los delanteros más cotizados del planeta con el Porto portugués y el Atlético de Madrid. Es el dueño de la 9 en la Selección y hoy está en Manchester United.


Hugo Rodallega:
tras el Sudamericano se convirtió en ídolo y goleador del Wigan de Inglaterra, luego llegó al Fulham en donde hoy se destaca en la segunda división. No lo volvieron a llamar a Selección.


Dayro Moreno:
gran figura de Once Caldas y Millonarios, pasó sin gran éxito por Brasil, Rumania y el Junior, se fue al fútbol mexicano con el Tijuana.


Wason Rentería:
tras picos altos y bajos en Brasil y Portugal, regresó en el 2011 a Colombia y fue muy importante en el Once Caldas; luego se fue otra vez a Brasil y fue campeón con Millonarios y ahora está en Racing de Argentina.


Oscar Briceño:
siguió su carrera en Costa Rica y Venezuela. Hoy es atacante del Deportivo Anzoátegui.