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Las razones de la derrota de Colombia: una gotera donde jamás hubo grieta

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Ospina, portero de Colombia, se lamenta tras un gol de Paraguay. AFP

Los errores individuales costaron caro. Se perdió el juego en apenas tres minutos debido a los balones que soltó el portero David Ospina.

Colombia no jugó bien. No jugó para perder –como finalmente sucedió 1-2 con Paraguay-, pero tampoco para ganar. Desde los primeros minutos las grietas en el equipo empezaron a tornarse más grandes. Con el paso del tiempo, la mayoría de jugadores sumaban errores.

El primero fue Cuadrado: de los primeros cinco balones que tocó apenas uno terminó en un pase correcto. Por la banda se volvió predecible. Su velocidad fue una apuesta sin fortuna. El remate en el segundo tiempo que atajó el portero Anthony Silva pareció poco acierto para lo mucho que erró.

Carlos Sánchez tampoco lució seguro como de costumbre. Perdió un balón en salida con un rival que tenía a dos metros. Se nubló como el cielo de Barranquilla. Mejoró después, pero la confianza no la recuperó.

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Frank Fabra, que ilusionó con un túnel y dos incursiones al área al comienzo del juego, se frenó solo al hacerse sacar una amarilla innecesaria que lo condicionó. Su banda no dio frutos. Decidió mal los centros. Los que eran a ras de piso los envió aéreos y las paredes que ofreció se derrumbaron por la poca exactitud del pase.

De James Rodríguez no hay mucho que decir. Se lo notó sin ritmo, sin sintonía con sus compañeros. Sin la sensibilidad para filtrar la pelota ni la chispa para sorprender a los defensas paraguayos.

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Pero sin duda, la mayor gotera salió por donde antes no había ni una grieta. Ospina, en tres minutos, soltó dos balones que desencadenaron en la derrota. Primero un balón que quiso cortar, pero que dejó vivo en el área para que Cardozo rematara a placer en el 1-1. Luego, dando un rebote a los pies de Sanabria, quien se encontró el gol del triunfo como caído del cielo.

Colombia –se podría decir- perdió por la suma de las fallas individuales. Uno a uno, los jugadores fueron cayendo en errores. Errores que a la final costaron los tres puntos y apretaron la clasificación.

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